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viernes, 3 de mayo de 2013

PASSAGE DE LA REINE DE HONGRIE

En la parte inicial de la rue Montorgueil hay una leyenda encima de una puerta que en su día me llamó la atención por la grandilocuencia y el tono histórico que parece tener, Passage de la Reine de Hongrie, que es un pasaje estrecho típico de París y del barrio de Les Halles, pero que hoy está cerrado y que no se puede visitar, salvo que esperes en la puerta y coincida que alguien entre o salga. Pero el interés del lugar no es tanto el pasaje en sí, sino el nombre que recibe y el motivo.

Ninguna reina de Hungría pasó nunca por un lugar así. Se debería a una vendedora de Les Halles, Julie Becheur, que visitó en representación de otras mujeres de la zona a la reina Marie-Antoinette a finales del siglo XVIII. No está claro cuál era el contenido de la petición que trasladó, pero se supone que Marie-Antoinette se quedó sorprendida por el gran parecido físico de Julie con su madre, la archiduquesa María Teresa de Austria, reina de Hungría, y se lo dijo.

A su regreso a Les Halles, Julie empezó a presumir de ese parecido físico y de lo que le habían dicho en su visita, con lo que empezaron a llamarle de manera sarcástica 'La reina de Hungría'. Cuando estalló la Revolución Francesa, esta circunstancia fue letal para ella, que según lo que ha llegado hasta hoy se declaró firme en sus convicciones monárquicas y su lealtad a los reyes, lo que provocó que fuera decapitada, guillotina mediante. El actual passage de la Reine de Hongrie sería el lugar en el que vivía Julie Becheur. En 1792, el lugar fue bautizado como Pasaje de la Igualdad y en 1806 tuvo ya ese nombre en referencia a su inesperada reina húngara.

Actualmente une dos calles, el número 17 de la rue Montorgueil y el 16 de la rue Montmartre. Por la parte de Montorgueil sólo se puede leer la mención sobre la puerta, ya que una enorme puerta verde impide el paso al portal del edificio y con ello al pasaje. Por el lado de Montmartre la puerta es menos llamativa, pero es mejor, ya que tiene cristal y por lo menos se puede mirar a través de él y hacerse una idea de cómo es actualmente una parte del interior. La foto es de ese día.

Estuve esperando varios minutos para ver si alguien salía, pero no hubo suerte. De todas formas, el pasaje en sí no es lo importante. Es más, para ver cómo son los patios y pasajes interiores de este barrio de París, en la rue Montmartre, justo al lado, hay varios ejemplos porque hay tiendas en el interior y el paso desde la calle es libre.

jueves, 2 de mayo de 2013

MONTORGUEIL

En este recorrido por París, a lo Edgar Neville, voy a empezar por mi calle. Es esa, la rue Montorgueil, que Claude Monet pintó en 1878, representando las celebraciones de la fiesta nacional y clausura de la Exposición Universal de ese año. Lo que podéis ver en la imagen y la realidad actual no tienen mucho que ver, pero la referencia es la que es.
Llegué a París hace casi siete años. Viví en residencias universitarias del sur de la ciudad, de la Cité Universitaire del XIVéme, y mi primer estudio aquí fue en el límite del VIIIème y el XVIIème, frente al Parc Monceau. Desde diciembre de 2009, vivo ahí, en la rue Montorgueil, en el barrio de Les Halles.

Es una calle muy animada, algo turística, pero principalmente frecuentada por sus bares, restaurantes y terrazas. ¿La ventaja? Pues eso, vivir en el centro, en uno de los corazones de esta ciudad –hay varios-. ¿La desventaja? Pues eso mismo. La rue Montorgueil (el nombre se remonta al siglo XIII, ya que conducía a una colina conocida como ‘Mont Orgueilleux’ –Monte Orgulloso-) está además dividida entre los arrondissement I y II de París, separados por la rue Étienne Marcel, y tiene una continuación natural en la rue des Petits-Carreaux, que mucha gente cree que es la propia Montorgueil, lo que genera a menudo problemas con la numeración. Es un clásico, lo tenemos comprobadísimo.

Es una calle peatonal casi siempre con mucha gente y que mezcla bares, restaurantes, supermercados, tiendas de vino o quesos olorosos, pescaderías y carnícerías de barrio, una sede del Partido Socialista o lugares que aparecen en guías turísticas, principalmente el restaurante L’Escargot Montorgueil, con su gran caracol dorado de la entrada, o la Pastelería Stohrer, donde se supone que nació un postre habitual en Francia, el baba au rhum, y que la reina Isabel II de aquí al lado visitó en uno de sus viajes.

La calle es el eje principal de toda una zona de París que se conoce como Quartier Montorgueil (Barrio Montorgueil) y que comprende varias calles de los alrededores, muchas de ellas estrellas y también peatonales. Un barrio muy comercial, pero siempre a precios parisinos. Por y para algo es el centro de París. Es precisamente en esas calles de los alrededores donde hay sitios que me gustan especialmente, y de los que imagino que iré hablando por aquí, siempre que esto tenga un mínimo de continuidad. Veremos. ¿Es un buen sitio para vivir? Sí y no. Más sí que no, pero también tiene sus cosas negativas. Para reconciliarse con ella, eso sí, lo mejor es verla de madrugada, cuando vuelves a casa tarde, o cuando sales muy pronto. Cuando no hay gente, que es cuando mejor está.

El ser una de las calles del centro hace que haya referencias suyas no sólo en el arte, con el cuadro de Monet del que os hablé antes, sino en la literatura. Por ejemplo, Victor Hugo la citó en Los Miserables: « À la fatigue, pour filer un câble, pour virer un cabestan, Jean Valjean valait quatre hommes. Il soulevait et soutenait parfois d’énormes poids sur son dos, et remplaçait dans l’occasion cet instrument qu’on appelle cric et qu’on appelait jadis orgueil, d’où a pris nom, soit dit en passant, la rue Montorgueil près des halles de Paris. »

Rue Montorgueil viniendo desde Les Halles

Para ver cómo es la calle hoy, lo mejor es el videoclip de Baby, Baby, Baby, de un grupo francés de música electrónica, Make the Girl Dance, que fue rodado en la calle y que comienza desde arriba, desde el metro Sentier, bajando por Petits-Carreaux y Montorgueil, con mujeres desnudas.