jueves 9 de julio de 2009

BARCELONA Y SITGES

Este verano me vuelve a tocar trabajar, así que el único viaje en perspectiva en este año de transición es uno de seis días a Cataluña, con el primero en Barcelona y el resto tirado en la playa en Sitges. No tiene mucho de novedad, que son dos sitios en los que ya he estado muchas veces, pero me gusta volver a ellos, y además las comunicaciones son muy buenas para una cumbre de alto nivel desde París y Madrid.

O más o menos, porque hoy me ha llegado un e-mail de nuestra Iberia, comentándome el tema de la fusión Vueling-Clickair, y tal. Volaba con la segunda, que hoy jueves se ha integrado oficialmente en la 'nueva Vueling', así que ahora no tengo ni idea de con quien vuelo, pero al menos los horarios son los mismos, que es lo que más me preocupaba. Sólo modifican el código del vuelo y la terminal en El Prat, aunque reconozco que cualquier cosa que suene a Vueling me toca la moral y hace que me ponga a la defensiva. Que las experiencias son varias en estos años de exilio, y no precisamente buenas. Y amenazan con ser la tercera compañía de ese vuestro país y la cuarta low cost de ese nuestro continente, con el marido de Gloria Lomana como presidente. Tengo miedo.
Por lo demás, que bueno, he estado varias semanas sin conexión chez moi, pero que ya todo vuelve a su cauce. He puesto todo lo anterior en memoria y esto empieza otra vez: no sé hasta cuando, que me encanta matar blogs y que la sangre salpique. Pero tomémoslo como una etapa nueva, en la que todo sale desde cero, incluido el número de visitantes. On y va.